Un riesgo frecuente durante el verano
Con la llegada del calor, mantenerse bien hidratado es importante para cualquier persona, pero en los mayores adquiere una relevancia especial.
Con el paso de los años disminuye la sensación de sed y el organismo tiene más dificultades para regular la temperatura corporal, lo que aumenta el riesgo de sufrir una deshidratación.

¿Por qué ocurre?
Las personas mayores pueden beber menos agua porque:
- Sienten menos sed.
- Toman medicamentos que favorecen la pérdida de líquidos.
- Tienen dificultades de movilidad.
- Olvidan beber con frecuencia.
Síntomas que deben hacernos sospechar
Algunos signos son:
- Boca seca.
- Fatiga.
- Mareos.
- Dolor de cabeza.
- Orina escasa y oscura.
- Confusión o somnolencia.
Si la deshidratación es importante, puede requerir atención médica.
Cómo prevenirla
Las recomendaciones principales son:
- Beber agua varias veces al día, aunque no exista sensación de sed.
- Consumir frutas ricas en agua, como sandía o melón.
- Evitar las horas de máximo calor.
- Permanecer en lugares frescos.
- Llevar ropa ligera.
¿Cuándo consultar?
Si aparecen vómitos persistentes, fiebre elevada, pérdida de conocimiento o dificultad para beber líquidos, es importante acudir a un centro sanitario.
Consejo farmacéutico
En Farmacia Albiñana podemos orientarte sobre cómo prevenir la deshidratación y qué medidas adoptar según la edad y el estado de salud de cada persona.